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Ubicada en la ciudad de Omoa, un antiguo un pueblo de indios que en 1536 fue repartido por Pedro de Alvarado a Luis del Puerto, y que en el siglo XVI se despobló casi por completo, se trata actualmente del lugar histórico más conocido de Omoa, y posiblemente, la estructura de defensa colonial más importante en toda Centroamérica, tanto por su trascendencia histórica como por su nivel de conservación.

Justamente en este sentido se debe destacar que en el año 1759, el rey Fernando VI de España autorizó la construcción del fuerte casi tal cual lo conocemos hoy, la cual se terminó en 1775. Para ello, se utilizó mano de obra propia de los los indígenas y algunos de los esclavos africanos, con el propósito de defenderse de los piratas.

Ya más de un siglo después, bajo la presidencia del General José María Medina, se ordenó que se dejasen de utilizar como prisión las insalubres bóvedas del castillo español, debido a lo que fueron considerados “motivos de humanidad”, considerando que la mayoría de quienes eran encerrados allí fallecían al poco tiempo.

Lo imponente de este espacio está basado además en el hecho de que su área es de 4.400 metros cuadrados, y aún se mantiene en su fachada el escudo real de la corona española. Además, fue proclamado como Centro Histórico Nacional en fecha 11 de mayo de 1959, ya que resalta la época colonial, y se le puede visitar, en su interior, de lunes a viernes de ocho de la mañana a las cuatro de la tarde, y los sábados y domingos de nueve a cinco.

Vía: Arquetur
Imagen: Hotel Casa Colonial HN