VALLE DE ANGELES…

Un pequeño y muy pintoresco pueblo en las cercanías de Tegucigalpa que se ha convertido en un lugar favorito para los capitalinos los fines de semana.

A solo 30 km. de distancia por una excelente carretera, también sus atractivos atraen a extranjeros, tanto residentes en el país como turistas.

Entre semana, Valle de Ángeles es una población muy callada, pero los fines de semana suele estar lleno de visitantes. El Instituto Hondureño de Turismo tiene un parque de recreación en las cercanías a la población, el cual es muy frecuentado por capitalinos, ya que cuenta con instalaciones estupendas para días de campo.

Así mismo, tiene una piscina semi olímpica y una cafetería, La entrada al parque tiene un costo de LPS 10.00 y el uso de la piscina tiene un costo adicional.

El parque está ubicado dentro de unos exuberantes pinares y bosques, aunque muy visitado los fines de semana, ofrece una alternativa de atraccion entre semana, cuando hay muy pocos visitantes. En la población existe un área con grandes galerones en donde artesanos de toda Honduras exhiben y venden sus artesanías a precios muy atractivos.

Muchas de las piezas son hechas aquí mismo en Valle de Ángeles. En este fabuloso pueblo usted puede encontrar desde los mas finos acabados de marroquineria hasta un buen restaurante de comida tipica, Hotel de buena calidad para hacer su estadia mas placentera.

Variedad de Restaurantes :

Hay una gran variedad de restaurantes que le ofrecen variedad de platillos tipicos de la casa como platillos internacionales, bebidas relajantes etc. estos restaurantes se encuentran alrededor de Valle de Ángeles. Entre los más distinguidos se encuentran los siguientes:

La Casa de las Abuelas: Ubicado en una antigua casa que perteneció a las abuelas de los propietarios, y que ha sido cuidadosamente renovada para retener el estilo colonial, este restaurante es sin dudas el mejor de Valle de Ángeles. Un pequeño patio arbolado, un corredor con vista a la calle y varios salones ofrecen un ambiente elegante sin perder el ambiente “pueblerino”.